
I
LOS INICIOS. ANTES DE SÓCRATES
La formación de la filosofía, lo mismo que el desarrollo intelectual de un joven, es un proceso largo. El paso «del mito al logos» no se produce de repente, por una iluminación interior. La cuestionabilidad del mundo es algo de lo que los seres humanos solo logran percatarse poco a poco; así pues, no es posible trazar una frontera precisa. Cuando el poeta beocio Hesíodo (c. 700 a. C.) critica la religión tradicional en su libro Teogonia ('El origen de los dioses') se adelanta a la filosofía como crítica de la religión. Y en su insistencia en diferenciar entre lo falso y lo verdadero se está insinuando una crítica del conocimiento. La filosofía en sentido estricto comienza en Jonia, la parte de Grecia culturalmente abierta que practicaba el comercio y fundaba ciudades coloniales. Su origen se sitúa en las ciudades portuarias de Asia Menor como Mileto, Colofón y Efeso, en islas como Samos y en la Grecia colonial, en el sur de Italia. Sin embargo, los primeros pensadores, a los que los filósofos posteriores vuelven una y otra vez, no son solo filósofos sino también naturalistas y, además, «sabios», es decir, consejeros de los políticos y del pueblo y, en particular, notables maestros de la lengua. Dado que Sócrates constituye un hito importante, los filósofos anteriores a él—de Tales a Demócrito y los sofistas—se llaman presocráticos. El objeto principal de su pensamiento es la naturaleza como un todo y su orden y compostura, el cosmos; y, luego, el mundo religioso. La filosofía comienza como filosofía natural, o cosmología, y como crítica de la religión; les sigue luego una reflexión sobre todo cuanto existe: la ontología. Los asuntos humanos, y con ellos la ética y la filosofía política, no ocuparán un primer plano hasta más tarde.
En este proceso, que se prolonga durante más de doscientos años, se forman no solo corrientes filosóficas diversas, sino también diferentes figuras y estilos, trabados, no obstante, unos con otros. Quien quiera explorarlos se topará con textos complicados y con la dificultad añadida de que se han conservado únicamente de forma fragmentaria y en testimonios posteriores, como «fragmentos de los presocráticos», accesibles solo a intérpretes dotados de capacidad creativa. Los principales conceptos de los primeros filósofos son los de «physis», 'naturaleza', «arché», 'principio'—en el sentido de 'origen' o 'comienzo' desde un punto de vista temporal, formativo o jerárquico —, «logos», 'concepto y argumento', 'orden', 'razón' y 'lengua', y «kosmos», el mundo ordenado y reconocible en su orden, además de hermoso. En estos cuatro conceptos se perfila la importancia de los presocráticos en la historia universal. Los presocráticos descubren que debemos considerar el mundo presente como un todo (physis) dotado de un orden (kosmos) reconocible (logos) pero que no se halla en la superficie (arche) y cuyo conocimiento—otro nuevo elemento —está expuesto a la amenaza del error.

1 comentario:
- El texto proviene del libro "Breve Historia De La Filosofia" de Otfried Hoffe.
Me interesan todos los comentarios, pero en especial de mis alumnos de los cursos del 2008. También son interesantes los aportes sobre esta temática, pues creo que estamos repitiendo la historia de la filosofía en cada amanecer, aunque - según Hegel - el búho de Minerva siempre levanta el vuelo a la hora del crepúsculo.
JCG
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